Fin de viaje
Fin de viaje Le parecÃa a Rachel que lo que él estaba diciendo era cierto. Ella aspiraba a mucho más que el amor de un solo ser humano.
—Casémonos aquÃ, antes de regresar —propuso él—. ¿Estamos ciertos de que ambos deseamos casarnos?
Se paseaban nerviosamente por la habitación. Se sentÃan impotentes; no se querÃan lo suficientemente para saltar todos aquellos obstáculos. Comprendiéndolo asÃ, Rachel se detuvo ante él y exclamó:
—¡Dejemos esto y terminemos!
Estas palabras les unieron más que el más sensato argumento. SabÃan que no podÃan separarse, preveÃan dolorosos obstáculos, pero se sabÃan unidos para siempre. Quedaron en silencio un rato y reanudaron los paseos por la habitación uno junto al otro. El mundo volvÃa otra vez a ser sólido y redondo. Miráronse en el espejo y viéronse nuevamente pequeños, insignificantes y separados. Se miraron a los ojos de nuevo y volvieron a verse fuertes y potentes. Únicos dominadores de cuanto se opusiese a su felicidad.