Fin de viaje
Fin de viaje Consideraba lo que hubiera sido de Rachel sin aquella temporada alejada de su padre y sus tías. Ella no se cegaba y veía los defectos de Terence. Se inclinaba a creerle débil y tolerante. Él, por su parte, se inclinaba a creerla a ella un poco dura. No era que no temiera ni respetara nada. Helen encontraba preferible a John, pero comprendía que no era a propósito para gustarle a Rachel. Su amistad con John era sincera, a pesar de fluctuar entre la irritación y el interés de un modo que acreditaba el candor de su temperamento. Le era agradable y pasaba buenos ratos en su compañía. Él la sacaba fuera de su pequeño mundo de amor y emoción. Sabía apoderarse de los hechos. Suponiendo por un instante que Inglaterra hiciese un repentino avance hacia algún puerto desconocido en las costas de Marruecos, Hirst se hacía cargo de lo que significaba, y el oírle hablar y discutir con su marido de las finanzas o el equilibrio del poder le daba un cierto sentido de estabilidad. Ella respetaba sus argumentos, aunque no siempre los escuchaba. De igual modo respetaba una pared sólida, o un edificio oficial, aunque ellos componían la mayor parle de las ciudades y habían sido hechos con el esfuerzo continuado de cientos de manos desconocidas.