Flush
Flush Pero si hemos de aceptar el que los spaniels siguieran el ejemplo humano y considerasen a los galgos como sus superiores y a los sabuesos como inferiores a ellos, debemos reconocer que su aristocracia se basaba en razones más sólidas que la nuestra. A esta conclusión llegará todo el que estudie las leyes del Spaniel Club. En efecto, esta institución soberana ha dejado firmemente establecido cuáles son los vicios y cuáles las virtudes de un spaniel. Los ojos claros, por ejemplo, no son recomendables, y peor aún es que tenga las orejas abarquilladas. Asimismo, es fatal haber nacido con nariz clara o con un tupé. Con idéntica concreción se definen los méritos: La cabeza ha de ser suave, elevándose a partir del hocico sin una inclinación demasiado acentuada; el cráneo debe ser relativamente redondo y bien desarrollado, con mucho espacio para el poder cerebral; y la expresión general tendrá que ser inteligente y afable. El spaniel que ofrece estas cualidades será estimulado y se le criará adecuadamente; en cambio, el que persista en perpetuar los tupés y la nariz clara, perderá los privilegios y emolumentos de su clase. Asà lo han dispuesto los legisladores, previniendo las penas y los privilegios que se aplicarán para asegurar la obediencia a la ley.
