Freshwater
Freshwater TENNYSON: ¡Dios me bendiga! ¿Devorando Maud? ¡Hormigas blancas! ¡Pobrecita mía! Es verdad. Usted no puede ir a la India sin sus baúles. ¿Cómo podré leerle Maud cuando usted esté en la India? Sin embargo, ¿qué hora es? ¿Las doce y cuarto? Al menos voy a leerle esto. Comencemos.
Odio el terrible foso que hay tras el bosquecillo,
Salpican sus rebordes brezos sanguinolentos,
Sus paredes rezuman silente horror de sangre,
Y el Eco, a las preguntas, sólo responde: Muerte.
En el lívido foso hallé hace tiempo un cuerpo,
Y me legó su vida, oh Dios, oh Padre mío[15]…
MRS. CAMERON: ¡Esa es la postura que yo deseaba! No se mueva, Alfred. No parpadee. Charles, te has sentado encima del objetivo. Levántate.
(Mrs. Cameron instala el trípode. Tennyson continúa leyendo Maud).
ELLEN (estirando las piernas): Oh, Signor[16], ¿puedo levantarme? Estoy entumecida.
WATTS: ¿Entumecida, Ellen? ¿Sólo porque esta mañana has estado posando cuatro horas?
