La Señora Dalloway
La Señora Dalloway La señora Dalloway dijo que ella misma se encargarÃa de comprar las flores.
SÃ, ya que Lucy tendrÃa trabajo más que suficiente. HabÃa que desmontar las puertas; acudirÃan los operarios de Rumpelmayer. Y entonces Clarissa Dalloway pensó: qué mañana diáfana, cual regalada a unos niños en la playa.