Las Olas
Las Olas »Lo cierto es que necesito el estímulo de otras personas. Solo, ante el fuego extinguido, tiendo a fijarme en los puntos débiles de mis propios cuentos. El novelista de verdad, el ser humano perfectamente sencillo, podría continuar, indefinidamente, imaginando. No integraría, como yo lo hago. No tendría este sentido devastador de las cenizas grises sobre el hogar requemado. Cae un cierre sobre mis ojos. Todo se vuelve impermeable. Cesan mis invenciones.