Las Olas
Las Olas »La dulzura de este contento se desborda y desciende aprisa por las paredes de mi mente, y libera mi comprensión. No sigas vagando, me digo, esto es el fin. El rectángulo está sobre el cuadrado, la espiral está en la parte superior. Nos han arrastrado por el guijarral hasta el mar. Vuelven los actores. Pero están secándose las caras. Ya no están tan apuestos ni tan amables. Me iré. Dejaré esta tarde a un lado. Me iré de peregrinación. Iré a Greenwich. Subiré sin miedo a los tranvÃas y autobuses. Al dar tumbos por Regent Street, tropiezo con esta mujer, con este hombre; no me hago daño, no me indigna la colisión. Un cuadrado sobre un rectángulo. Aquà hay calles normales en cuyos mercadillos se regatea, en los que se exhibe toda clase de barras de hierro, tornillos y tuercas, y la gente se apiña en las aceras, y coge la carne cruda con gruesos dedos. La estructura es visible. Hemos hecho un lugar donde habitar.