Las Olas
Las Olas —¿Dónde está Bernard? —dijo Neville—. Tiene mi cuchillo. Estábamos en la caseta de las herramientas haciendo barquitas, y Susan pasó ante la puerta. Y Bernard dejó caer la barquita, y se fue tras ella llevándose mi cuchillo, el afilado, el que sirve para cortar la quilla. Es como un cable suelto, es la cadena rota de una campana, siempre en movimiento. Es como las algas que cuelgan de las ventanas, unas veces mojadas, otras secas. Siempre me abandona en los momentos difÃciles; sigue a Susan; y si Susan llora, se llevará mi cuchillo, y le contará cuentos. La hoja grande es un emperador, la hoja rota es un negro. Detesto las tentaciones, las cosas decepcionantes. No me gusta vagar ni mezclar las cosas. Ahora suena la campana, y llegaremos tarde. Ahora debemos dejar los juguetes. Ahora debemos entrar juntos. Los cuadernos están alineados sobre la mesa de tapete verde.