Los años

Los años

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Y qué hemos dicho? —preguntó él.

—Habéis hablado del alma elevándose como se elevan las chispas por la chimenea —dijo ella.

Las chispas salĂ­an volando por la chimenea.

—Has dado en el blanco —dijo Nicholas.

—Es que la gente siempre dice lo mismo —dijo Sara riendo; se espabiló e irguió la espalda—. Aquí tenemos a Maggie, que no dice nada. A Renny, que dice: «Todo tonterías». A Eleanor, que dice: «Es exactamente lo que pensaba»… Y a Nicholas, a Nicholas… —Le dio una palmada en la rodilla—: A Nicholas, que debería estar en la cárcel, y que dice: «¡Queridos amigos, perfeccionemos el alma!».

—¿Debería estar en la cárcel? —preguntó Eleanor mirándolo.

—Porque ama —empezó a decir Sara. Hizo una pausa—. Porque ama al otro sexo, al otro sexo, ¿sabes? —dijo quitando importancia a sus palabras y gesticulando con la mano como hacía su madre.

Por un segundo, un agudo estremecimiento de repugnancia recorrió la piel de Eleanor, como si un cuchillo se la hubiera rajado. Luego se dio cuenta de que no había ocurrido nada importante. El temblor se extinguió. Debajo había… ¿qué? Miró a Nicholas. Este la observaba.

—¿Me hace eso antipático a tus ojos, Eleanor? —le preguntó él un tanto dubitativo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker