Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Un incidente inesperado provoca los celos de Xifeng.
Inesperadamente compensada, Pinger realiza su aseo.
Toda la compañía contemplaba la representación de La historia del alfiler de espina. Baoyu se había sentado con las muchachas.
Cuando llegó la escena del héroe haciendo una ofrenda a su esposa ahogada, Daiyu dijo a Baochai:
—¡Pero qué idiota es Wang Shipeng! Si puede hacer esa ofrenda en cualquier lugar, ¿por qué va a hincarse de rodillas a la orilla de un río? Como dice el proverbio, «Cada cosa recuerda a su dueño». Toda el agua del universo procede de una misma fuente. Podía haber buscado una taza de agua en cualquier sitio y llorado sobre ella para desahogar su pena.
Baochai prefirió no responder, y Baoyu se apartó de ellas buscando vino caliente para brindar por Xifeng.