Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Se toma como extraño presagio un tristísimo suspiro
escuchado durante un festín nocturno.
Se toman como buenas señales nuevos poemas
compuestos en la fiesta del Medio Otoño.
La señora You dejó atropelladamente los aposentos de Xichun para ir en busca de la dama Wang, pero las matronas que la acompañaban le advirtieron con toda discreción:
—Señora, es mejor que no vaya. Acaban de llegar unas mujeres enviadas por la familia Zhen. Traían algunas cosas y daban la impresión de querer mantener su visita en secreto; puede que no sea un buen momento para ver a Su Señoría.
—¿Una visita de gente enviada por los Zhen? —se extrañó la señora You—. ¡Pero si ayer mismo me dijeron que habían leído en la Gaceta de la Corte que los Zhen han sido acusados de diversos delitos! Sus casas y propiedades han sido confiscadas, y han traído a todos los miembros de la familia a la capital para ser juzgados. ¿Cómo es que ahora viene esa gente?