Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Unos comentarios sobre mujeres ilustres
maravillan a Qiaojie.
Los juegos de la Perla Madre sugieren a Jia Zheng
reflexiones sobre florecimiento y decadencia.
Apenas salió del refugio de Bambú, Baoyu preguntó a Qiuwen:
—¿Qué quiere de mí mi venerable padre?
—No ha sido su padre quien lo ha llamado, sino la hermana Xiren —contestó ella con una sonrisa—. Recurrí a este ardid temiendo que no me hiciese caso.
Al oír aquello, ya más tranquilo, el muchacho exclamó:
—Bien está que vengas a pedirme que regrese, pero ¿por qué me asustas?
Y amonestándola de esta manera, llegaron al patio Rojo y Alegre. Quiso saber Xiren dónde había estado todo ese tiempo.
—Estuve con la señorita Lin hablando de la tía Xue y de mi prima Baochai; por eso he tardado tanto.
—¿Y de qué hablabais?