Nexus
Nexus El mundo del siglo XXI no está dividido por muros de hormigón ni por cortinas de hierro, sino por barreras digitales invisibles que separan a sociedades enteras en esferas de influencia tecnológica. El Telón de Silicio no es una frontera física, sino un sistema de redes, infraestructuras y algoritmos que determinan qué información fluye, qué tecnologías se desarrollan y qué países dominan el futuro. Esta nueva división global podría definir el siglo XXI de la misma manera que la Guerra Fría marcó el siglo XX.
A medida que la tecnología se convierte en el motor principal de la economía, la política y la guerra, las naciones compiten ferozmente por el control de los sistemas digitales. Internet, la inteligencia artificial, la computación cuántica y la biotecnología ya no son meros avances científicos, sino armas estratégicas en una batalla por la supremacía global. El acceso a chips avanzados, redes de telecomunicaciones y plataformas de datos se ha convertido en un factor clave para determinar el poder de una nación.
