El duodécimo planeta
El duodécimo planeta La humanidad habÃa sido reducida casi a la extinción, pero los dioses aceptaron su supervivencia como una nueva oportunidad. Se estableció un pacto para la reconstrucción de la civilización, con reglas más estrictas y una estructura social diseñada para evitar un nuevo descontrol. A partir de este momento, los reyes gobernarÃan en nombre de los dioses, estableciendo un sistema jerárquico que mantendrÃa el orden en la Tierra.
Los relatos sumerios, plasmados en tablillas de arcilla mucho antes de la escritura bÃblica, contienen las mismas historias fundamentales que aparecen en el Antiguo Testamento. La creación del hombre, el JardÃn del Edén, el Diluvio Universal, la Torre de Babel y el linaje de los patriarcas tienen su origen en los textos de Sumer, aunque con variaciones y reinterpretaciones.
El Génesis describe cómo Dios creó al hombre del polvo y le dio vida, pero las tablillas sumerias explican que los Anunnaki, en particular Enki y Ninhursag, manipularon genéticamente a los primates para crear a los primeros humanos. La narración del Edén y la expulsión de Adán y Eva reflejan la historia sumeria de un lugar donde los primeros hombres vivÃan en paz hasta que desobedecieron a sus creadores.
