El duodécimo planeta
El duodécimo planeta Las tablillas de arcilla sumerias, desenterradas en antiguas ciudades como Nippur, Ur y Lagash, revelan conocimientos avanzados que desafÃan la idea de que la humanidad primitiva carecÃa de sofisticación. En ellas se encuentran descripciones detalladas del sistema solar, incluyendo la existencia de planetas que solo fueron descubiertos por la ciencia moderna miles de años después.
Los cilindros sumerios muestran representaciones del sistema solar con el Sol en el centro y rodeado por todos los planetas, incluido Nibiru, el misterioso duodécimo planeta. No solo conocÃan la existencia de Urano, Neptuno y Plutón, sino que describÃan sus caracterÃsticas con precisión: Urano como un planeta azul verdoso, Neptuno como un cuerpo acuoso y Plutón con una órbita inusual.
En la arquitectura, los templos y zigurats fueron construidos con una alineación astronómica precisa, lo que indica un conocimiento profundo del movimiento de los astros. La orientación de estos monumentos no era arbitraria, sino que seguÃa patrones que solo pudieron haber sido establecidos con un entendimiento detallado del cielo.
