El libro perdido de Enki
El libro perdido de Enki La situación se agravó cuando se utilizaron armas de gran poder destructivo. En un acto desesperado para frenar la influencia de Marduk, Ninurta y Nergal liberaron las “Armas de Terror”, antiguas armas prohibidas capaces de devastar ciudades enteras. Estas armas arrasaron la civilización sumeria, convirtiendo sus tierras en desiertos y envenenando sus aguas con un "Viento Maligno". La humanidad sufrió las consecuencias de la guerra entre los dioses, enfrentándose a la hambruna, la muerte y la ruina de sus ciudades.
Enki, horrorizado por lo que sus propios hermanos habían desatado, no pudo hacer nada para evitar la catástrofe. Aunque Marduk logró sobrevivir y consolidar su dominio, la guerra marcó el declive del poder de los Anunnaki en la Tierra. Se dieron cuenta de que su lucha solo había llevado al caos y la destrucción, y muchos comenzaron a retirarse, dejando a la humanidad librada a su destino.
La guerra entre los dioses no solo trajo devastación, sino que también marcó el inicio de un cambio irreversible en la Tierra. Mientras los Anunnaki se enfrentaban por el poder, un peligro aún mayor se avecinaba. Nibiru, en su órbita elíptica, se acercaba a la Tierra con una fuerza gravitacional que provocaría catástrofes climáticas sin precedentes.
