El libro perdido de Enki
El libro perdido de Enki Después de días de caos, las aguas comenzaron a retirarse. Ziusudra y su arca se posaron en la cima de una montaña. Cuando salió y ofreció sacrificios a los dioses, Enlil, al descubrir que algunos humanos habían sobrevivido, se enfureció. Pero Enki intervino, argumentando que la humanidad había demostrado ser digna de continuar.
Los Anunnaki, viendo que la Tierra había cambiado para siempre, decidieron otorgar a los humanos el derecho a reconstruir su civilización. Se establecieron nuevas ciudades y se delegó el conocimiento a ciertos linajes humanos. Sin embargo, la era del dominio directo de los dioses en la Tierra estaba llegando a su fin.
Tras la devastación del Diluvio, la Tierra quedó irreconocible. Los mares habían cambiado su curso, las ciudades antiguas yacían bajo el agua o sepultadas bajo el lodo, y los pocos humanos sobrevivientes vagaban sin rumbo. Sin embargo, la misión de los Anunnaki no había concluido. La humanidad debía ser guiada una vez más, y los dioses restantes se dispusieron a reconstruir la civilización, esta vez con un nuevo orden.
