El libro perdido de Enki
El libro perdido de Enki En sus estudios, Enki identificó a los homínidos que habitaban el planeta. Eran criaturas primitivas, fuertes, pero sin capacidad de raciocinio avanzado. Con la ayuda de Ninharsag, la experta en medicina y biología, ideó un método para acelerar su evolución mediante la manipulación genética. Utilizando sus propios genes, combinados con los de los homínidos, crearon al Adamu, el primer humano híbrido.
La tarea no fue sencilla. Al principio, los experimentos resultaron en seres deformes o incapaces de reproducirse. Pero con paciencia y refinamiento del proceso, lograron crear un ser viable, capaz de comprender órdenes y realizar tareas mineras. Adamu fue colocado en el Edin, un área fértil y resguardada, donde se le observó y se le entrenó. Pero pronto surgió un problema: al ser un híbrido, no podía procrear.
Para solucionar esto, Enki y Ninharsag llevaron a cabo una segunda manipulación genética, esta vez creando una versión femenina: Ti-Amat. Con esta nueva mejora, los humanos pudieron reproducirse, asegurando una fuerza de trabajo autosustentable. Enlil, al descubrir lo que había hecho Enki, se enfureció. Consideraba peligroso otorgar a estos nuevos seres la capacidad de multiplicarse sin control.
