Germinal
Germinal —¡Comprendido! —dijo Chaval, cuando su compañero le hubo explicado lo de la Caja de Ahorros—. ¡Chócala! ¡Tú eres de los buenos!
Un principio de embriaguez hacÃa brillar los ojos de Esteban, que exclamó:
—SÃ, estamos de acuerdo… Mira, yo, por la justicia, lo sacrificarÃa todo: la bebida y las mujeres. ¡No hay más que una cosa que me entusiasme: la idea de que vamos a acabar con todos los burgueses!
A mediados de agosto, Esteban se instaló en casa de Maheu, cuando ZacarÃas casado ya, pudo conseguir que la CompañÃa le diese una habitación para él, su mujer y sus dos hijos; al principio el joven sentÃa cierta turbación delante de Catalina.
