Germinal

Germinal

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Ah! No, no y no. ¡Puesto que a quien quieres es a ése, duerme con él, grandísima bribona! ¡No vuelvas a poner los pies en mi casa, si tienes en algo tu pellejo!

Y dando un portazo brutal, salió de la taberna.

Tan profundo era el silencio entonces, que se oía el chisporrotear del carbón de la chimenea. En el suelo no quedaba más que la silla que habían derribado, y unas gotas de sangre que iba chupando la arena que cubría el pavimento.

IV

Al salir del establecimiento de Rasseneur, Esteban y Catalina caminaron en silencio. Empezaba el deshielo, un deshielo frío y lento, que ensuciaba la nieve sin derretirla, convirtiéndola en barro. En el cielo lívido se adivinaba la luna llena, medio oculta tras grandes nubarrones negros, que un viento de tempestad hacía correr con rapidez vertiginosa; y abajo, en la tierra, no se oía ruido ninguno más que el del agua que caía por las canales de las casas.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker