Yo acuso. La verdad en marcha
Yo acuso. La verdad en marcha Pero, a medida que avanza la verdad, se acumulan las mentiras para impedir ese avance. Nada más significativo. Cuando el general De Pellieux, encargado de la instrucción previa, entregó su informe, del que se infería la posible culpabilidad del comandante Esterhazy, la prensa inmunda se inventó que, sólo por voluntad del general De Pellieux, el general Saussier, indeciso y convencido de la inocencia del comandante, había accedido a pasarlo a jurisdicción militar por pura cortesía. Hoy ya es el colmo; cuentan los periódicos que, después de que tres expertos hayan vuelto a reconocer que el escrito era sin lugar a dudas obra de Dreyfus, el comandante Ravary, en su informe judicial, había llegado a la necesidad de un no ha lugar; y que, si el comandante Esterhazy iba a pasar ante un consejo de guerra, era porque este había presionado otra vez al general Saussier para que le juzgaran.