Don Juan Tenorio
Don Juan Tenorio Vos traéis una barquilla.
DON LUIS.—Sí.
DON JUAN.—Pues que lleve a Sevilla
al que quede.
DON LUIS.—Eso es mejor;
Salgamos, pues.
DON JUAN.—Esperad.
DON LUIS.—¿Qué sucede?
DON JUAN.—Ruido siento.
DON LUIS.—Pues no perdamos momento.
DON JUAN, DON LUIS y CIUTTI.
CIUTTI.—Señor, la vida salvad.
DON JUAN.—¿Qué hay, pues?
CIUTTI.—El Comendador,
que llega con gente armada.
DON JUAN.—Déjale franca la entrada,
pero a él solo.
CIUTTI.—Mas, señor…
DON JUAN.—Obedéceme.
(Vase CIUTTI.)
DON JUAN y DON LUIS.
DON JUAN.—Don Luis,
pues de mí os habéis fiado
cuanto dejáis demostrado
cuando, a mi casa venís,
no dudaré en suplicaros,
pues mi valor conocéis,
