Don Juan Tenorio
Don Juan Tenorio afrettati!
MIGUEL.—Gia mi afretto,
signor padrone.
(Vase.)
BUTTARELLI y DON GONZALO.
DON GONZALO.—Aquí es.
¿Patrón?
BUTTARELLI.—¿Qué se ofrece?
DON GONZALO.—Quiero
hablar con el hostelero.
BUTTARELLI.—Con él habláis; decid, pues.
DON GONZALO.—¿Sois vos?
BUTTARELLI.—Sí, mas despachad,
que estoy de priesa.
DON GONZALO.—En tal caso,
ved si es cabal y de paso
esa dobla, y contestad.
BUTTARELLI.—¡Oh, excelencia!
DON GONZALO.—¿Conocéis
a don Juan Tenorio?
BUTTARELLI.—Sí.
DON GONZALO.—¿Y es cierto que tiene aquí
hoy una cita?
BUTTARELLI.—¡Oh! ¿seréis
vos el otro?
DON GONZALO.—¿Quién?
BUTTARELLI.—Don Luis.
