Don Juan Tenorio
Don Juan Tenorio ESTATUA.—Ya es tarde.
(DON JUAN se hinca de rodillas, tendiendo al cielo la mano que le deja libre la ESTATUA. Las sombras, esqueletos, etc., van a abalanzarse sobre él, en cuyo momento se abre la tumba de DOÑA INÉS y aparece ésta. DOÑA INÉS toma la mano que DON JUAN tiende al cielo.)
DON JUAN, la ESTATUA de don Gonzalo, DOÑA INÉS, sombras, etc.
DOÑA INÉS.—No; heme ya aquÃ,
don Juan; mi mano asegura
esta mano que a la altura
tendió tu contrito afán,
y Dios perdona a don Juan
al pie de mi sepultura.
DON JUAN.—¡Dios clemente! ¡Doña Inés!
DOÑA INÉS.—Fantasmas, desvaneceos:
Su fe nos salva… volveos
a vuestros sepulcros, pues
la voluntad de Dios es;
de mi alma con la amargura
purifiqué su alma impura,
y Dios concedió a mi afán
la salvación de don Juan
al pie de la sepultura.
DON JUAN.—¡Inés de mi corazón!
DOÑA INÉS.—Yo mi alma he dado por ti,
y Dios te otorga por mÃ
