Don Juan Tenorio
Don Juan Tenorio La empresa es, señor MejÃa,
como mÃa.
(A los suyos.) Encerrádmele hasta el dÃa.
(A DON LUIS.) La apuesta está ya en mi mano.
Adiós, don Luis; si os la gano,
traición es, mas como mÃa.
DON JUAN, solo.
DON JUAN.—Buen lance, ¡viven los cielos!
¡Estos son los que dan fama!
Mientras le soplo la dama,
él se arrancará los pelos
encerrado en mi bodega.
¿Y ella…? Cuando crea hallarse
con él… ¡ja! ¡ja!… ¡Oh! y quejarse
no puede; limpio se juega.
A la cárcel le llevé,
y salió; llevome a mÃ,
y salÃ; hallarnos aquÃ
era fuerza… ya se ve,
su parte en la grave apuesta
defendÃa cada cual.
Mas con la suerte está mal
MejÃa, y también pierde ésta.
Sin embargo, y por si acaso,
no es demás asegurarse
de LucÃa, a desgraciarse
