Amok
Amok Cerca del pueblecito suizo de Villeneuve, a orillas del lago Leman, en una noche de verano del año 1918, un pescador que había salido con su bote de remos divisó un extraño objeto en medio del lago y descubrió al acercarse a él un artilugio fabricado con maderos ensamblados que un hombre desnudo intentaba hacer avanzar con movimientos torpes, utilizando un tablón gastado como remo. El pescador se acercó a la balsa, ayudó al agotado navegante a subir a su bote, cubrió provisionalmente su desnudez con redes y a continuación intentó hablar con el hombre, tímidamente acurrucado en un rincón y temblando de frío. Pero él contestó en una lengua extranjera de la que ni una sola palabra se parecía a la suya. El compasivo pescador desistió pronto de seguir preguntando, recogió sus redes y se dirigió con rápidos golpes de remo hacia la orilla.
