Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Vasco Núñez de Balboa se da cuenta de que está perdido. Su condena ha prosperado, antes de que allà haya llegado la noticia sobre el Mar del Sur y la costa del oro. Se sobreentiende que será aprovechada mientras su cabeza rueda por la arena. Algún otro llevará a cabo su hazaña, la hazaña con la que él sueña. A él ya no le cabe esperar nada de España. Se sabe que ha empujado a la muerte al legÃtimo gobernador del rey, que recurriendo a la fuerza ha expulsado al alcalde de su puesto. Tendrá que considerar como benévola la sentencia, si se limita a imponerle la prisión y no tiene que expiar su osadÃa en el cadalso. No puede contar con la ayuda de amigos poderosos, pues él mismo no tiene ya ningún poder y la voz de su mejor abogado, el oro, aún es demasiado débil para asegurarle el indulto. Sólo una cosa puede salvarle ahora del castigo por su osadÃa. Otra osadÃa aún mayor. Si descubre el otro mar y el nuevo Ofir antes de que arriben los hombres de la ley y de que sus esbirros le prendan y esposen, puede salvarse. AquÃ, en el extremo del mundo habitado, sólo le queda una forma de huida, la huida por medio de una grandiosa proeza. La huida hacia la inmortalidad.