Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad TOLSTÓI: Te lo agradezco. Mira qué fácil resulta todo cuando hay franqueza y confianza. Qué bien que hayamos hablado en paz y amistad. Has vuelto a influir ánimo en mi corazón. Porque mira, cuando entraste, tu rostro estaba oscurecido por la impaciencia y el odio, y yo no te reconocí. Ahora tu frente vuelve a estar despejada, y reconozco tus ojos, Sofia Andréievna, tus ojos, los de la muchacha de otro tiempo, una muchacha buena, que me amaba. Pero acuéstate, querida, es muy tarde. Te lo agradezco de corazón. (La besa en la frente. La condesa se va. En la puerta, aún se vuelve excitada.)
LA CONDESA: Pero, ¿me lo dirás todo? ¿Todo?
TOLSTÓI (aún muy tranquilo): Todo, Sonia. Y tú recuerda tu promesa.
La condesa, después de echar una inquieta mirada hacia el escritorio, se aleja lentamente.