Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Tristes, junto al trofeo de Amundsen, clavan la bandera inglesa, la «Union Jack», que ha llegado demasiado tarde. Después, perseguidos por un viento glacial, abandonan el «traicionero paraje de sus ambiciones». Y con un recelo profético, Scott escribe en su diario: «Me espanta el regreso.»
En el camino de vuelta los peligros se multiplican por diez. En la marcha hacia el Polo les guió la brújula. Ahora tienen que prestar atención y no perder sus propias huellas, durante semanas no perderlas ni una sola vez para no desviarse de los depósitos, en los que se encuentran sus ropas de repuesto y el calor concentrado en un par de galones de petróleo. Por eso se inquietan con cada paso cuando los torbellinos de nieve les cubren la vista, pues cualquier error conduce a una muerte segura. Además, a sus cuerpos les falta la frescura de las primeras marchas, cuando aún disponían del calor que les proporcionaban las calorías de una alimentación más rica y el cálido alojamiento de su casa en el Antártico.
