Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Tres hombres medio dormidos, extenuados, se arrastran por el interminable desierto de férreo hielo, agotados, sin esperanza. Sólo el sordo instinto de conservación estira sus tendones para mantener un paso vacilante. El tiempo es cada vez peor. Y en cada depósito les espera la burla de una nueva decepción. Siempre demasiado poco aceite, demasiado poco calor. El 21 de marzo se encuentran a tan sólo 20 kilómetros de un nuevo depósito, pero el viento sopla con una fuerza tan mortífera que no pueden ni abandonar la tienda. Cada noche esperan que a la mañana siguiente alcanzarán la meta, pero entre tanto desaparecen los víveres y con ellos la última esperanza. El combustible se les ha acabado, y el termómetro marca 40 grados bajo cero. No queda ninguna esperanza. Sólo escoger entre la muerte por hambre o por frío. Durante ocho días, esos tres hombres cobijados en una pequeña tienda en medio de un mundo primitivo y blanco luchan contra el inevitable final. El 29 de marzo saben ya que ningún milagro puede salvarlos. Resuelven no dar un solo paso más para evitar la fatalidad y afrontar con orgullo la muerte como cualquier otra desgracia. Se acurrucan en sus sacos y de sus últimos sufrimientos ni una queja ha trascendido al mundo.