Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Los sitiados ya no se engañan. Lo saben. Golpeados también en el flanco abierto, ocho mil frente a ciento cincuenta mil, no podrán resistir mucho tiempo tras sus murallas derrumbadas, si no llega ayuda lo más pronto posible. Pero, ¿no ha prometido solemnemente la señorÃa de Venecia que enviarÃa barcos? ¿Puede el Papa permanecer indiferente cuando sobre Santa SofÃa, la iglesia más suntuosa de la cristiandad, se cierne el peligro de convertirse en una mezquita del paganismo? ¿Acaso Europa, vÃctima de la disensión, dividida por cientos de bajas envidias, no se da cuenta aún del peligro en el que se encuentra la cultura de Occidente? Tal vez —asà se consuelan los sitiados— la flota de socorro hace tiempo que está preparada y únicamente porque desconoce la situación en la que se encuentran no se decide a desplegar velas. BastarÃa con hacerles saber la enorme responsabilidad de tan mortÃfera demora.
