Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Con curiosidad y emoción, el sultán contempla el soberbio edificio, las altas bóvedas, resplandecientes de mármol y de mosaicos, los suaves arcos, que desde la penumbra se alzan hacia la luz. Y siente que ese palacio, el más majestuoso que se haya erigido jamás para la oración, no le pertenece a él, sino a su Dios. De inmediato manda llamar a un imán, que sube al púlpito y desde allà anuncia el credo mahometano, mientras el padishá, con el rostro vuelto a La Meca, recita en esa catedral cristiana la primera plegaria a Alá, el señor de los mundos. Al dÃa siguiente los trabajadores reciben el encargo de retirar todos los signos de la fe anterior. Los altares son arrancados. Los mosaicos, enlucidos. Y la elevadÃsima cruz de Santa SofÃa, que durante miles de años ha extendido sus brazos para abarcar todo el dolor de la Tierra, se desploma chocando contra el suelo con un ruido sordo.