Tres maestros
Tres maestros Dios me ha atormentado
a lo largo de toda la vida.
DOSTOIEVSKI
«¿Existe o no existe Dios?», interpela Iván Karamázov a su doble, el diablo, en aquel terrible diálogo. El tentador sonríe. No tiene prisa en responder, en descargar a un hombre atormentado de la más difícil de las preguntas. «Con enconada obstinación» Iván insta en su obsesión por Dios a Satanás que le dé una respuesta a este trascendental problema de la existencia. Pero el diablo se limita a atizar el fuego de la impaciencia. «No lo sé», contesta al desesperado Iván. Sólo para atormentar al hombre, deja la pregunta sin respuesta, le hace sufrir el tormento divino.
