Tres maestros
Tres maestros ¿Quién pronuncia esta palabra, la más reconfortante? El que sufrió más que todos, él mismo: Dostoievski. Sus manos están todavÃa extendidas y clavadas en la cruz de su contradicción, todavÃa los clavos del suplicio traspasan su frágil cuerpo, pero él besa con humildad el madero del tormento de esta existencia, y sus labios se abren dulcemente cuando revelan el gran secreto a sus hermanos: «Creo que primero de todo debemos aprender a amar la vida».