Tres maestros
Tres maestros Tan bien sabÃa Dostoievski metamorfosear sus tribulaciones, transformar sus humillaciones, que sólo el más cruel de los destinos podÃa estar a su altura. Pues precisamente de los peligros extremos de su existencia logra sacar la mayor seguridad interior; los tormentos son ganancias para él; los vicios, progresos; los obstáculos, impulsos. Siberia, la kátorga, la epilepsia, la pobreza, la pasión por el juego, todas estas crisis se vuelven fecundas para su arte gracias a una demonÃaca fuerza transmutadora, pues asà como los hombres arrancan sus más preciosos metales de las tenebrosas profundidades de las minas, entre los peligros del grisú, muy por debajo de la superficie donde la vida transcurre segura y tranquila, asà el artista consigue sus verdades más resplandecientes, sus últimos conocimientos, sólo de los abismos más peligrosos de su naturaleza. Vista como una tragedia desde el punto de vista artÃstico, la vida de Dostoievski es moralmente una conquista sin igual, porque es el triunfo del hombre sobre su destino, una transmutación de la existencia exterior a través de la magia interior.