Historia natural y moral de las Indias
Historia natural y moral de las Indias En fin del valle de Tarapaya, cerca de Potosí, hay una laguna redonda, y tanto, que parece hecha por compás, y con ser la tierra donde sale frigidísima, es el agua calidísima. Suelen nadar en ella cerca de la orilla, porque entrando más no pueden sufrir el calor. En medio de esta laguna se hace un remolino y borbollón de más de veinte pies en largo y ancho, y es allí el propio manantial de la laguna, la cual, con ser su manantial tan grande, nunca la sienten crecer cosa alguna, que parece se exhala allí, o tiene algunos desaguaderos encubiertos. Pero tampoco la ven menguar, que es otra maravilla, con haber sacado de ella una corriente gruesa para moler ciertos ingenios de metal, y siendo tanta el agua que desagua, había de menguar algo de razón.
Dejando el Perú, y pasando a la Nueva España, no son menos memorables las lagunas que en ellas se hallan, especialmente aquella tan famosa de Méjico, en la cual hay dos diferencias de aguas, una es salobre y como de mar, otra clara y dulce, causada de ríos que entran allí. En medio de la laguna está un peñol muy gracioso, y en él baños de agua caliente, y mana allí, que para salud lo tienen por muy aprobado. Hay sementeras hechas en medio de las lagunas que están fundadas sobre la propia agua, y hechos sus camellones llenos de mil diferencias de semillas y yerbas, y infinitas flores, que si no es viéndolo, no se puede bien figurar cómo es.