Historia natural y moral de las Indias
Historia natural y moral de las Indias Plinio dice excelencias de ellas y que no hay cosa más agradable, ni más saludable a la vista, y tiene razón, pero importa poco su autoridad mientras hubiere tantas. La otra Lolia Romana, de quien cuenta que, en un tocado y vestido labrado de perlas y esmeraldas, echó cuatrocientos mil ducados de valor; pudiera hoy dÃa con menos de cuarenta mil hacer dos pares como aquél. En diversas partes de Indias se han hallado. Los reyes mejicanos las preciaban, y aun usaban algunos horadar las narices y poner allà una excelente esmeralda. En los rostros de sus Ãdolos también las ponÃan. Mas donde se ha hallado, y hoy dÃa se halla más abundancia, es en el nuevo reino de Granada y en el Perú, cerca de Manta y Puertoviejo.
Hay por allà dentro una tierra que llaman de las Esmeraldas, por la noticia que hay de haber muchas, aunque no ha sido hasta ahora conquistada aquella tierra. Las esmeraldas nacen en piedras a modo de cristales, y yo las he visto en la misma piedra, que van haciendo como veta, y, según parece, poco a poco se van cuajando y afinando, porque vi unas medio blancas, medio verdes, otras cuasi blancas, otras ya verdes y perfectas del todo. Algunas he visto del grandor de una nuez, y mayores las hay. Pero no sé que en nuestros tiempos se hayan descubierto del tamaño del catino o joya que tienen en Génova, que con razón la precian en tanto por joya, y no por reliquia, pues no consta que lo sea, antes lo contrario.