Historia natural y moral de las Indias
Historia natural y moral de las Indias Los mejicanos, cuasi por la misma forma, después del supremo Dios adoraban al sol; y así a Hernando Cortés, como él refiere en una carta al emperador Carlos V, le llamaban hijo del sol, por la presteza y vigor con que rodeaba la tierra. Pero la mayor adoración daban al ídolo llamado Vitilipuztli, al cual toda aquella nación llamaba el todopoderoso y señor de lo criado; y como a tal los mejicanos hicieron el más suntuoso templo y de mayor altura, y más hermoso y galán edificio, cuyo sitio y fortaleza se pueden conjeturar por las ruinas que de él han quedado en medio de la ciudad de Méjico. Pero en esta parte la idolatría de los Mejicanos fué más errada y perniciosa que la de los Ingas, como adelante se verá mejor. Porque la mayor parte de su adoración e idolatría se ocupaba en ídolos y no en las mismas cosas naturales, aunque a los ídolos se atribuían estos efectos naturales, como del llover y del ganado, de la guerra, de la generación, como los griegos y latinos pusieron también ídolos de Febo, y de Mercurio, y de Júpiter, y de Minerva, y de Marte, etc.