Historia natural y moral de las Indias
Historia natural y moral de las Indias ha de dar paso al osado,
y el pasarle es pasatiempo.
Y más abajo dice asÃ:
Al alto mar proceloso
ya cualquier barca se atreve:
todo viaje es ya breve
al navegante curioso.
No hay ya tierra por saber,
no hay reino por conquistar,
nuevos muros ha de hallar
quien se piensa defender.
Todo anda ya trastornado,
sin dejar cosa en su asiento:
el mundo claro y exento
no hay ya en él rincón cerrado.
El indio cálido bebe
del rÃo Araxis helado,
y el persa en Albis bañado,
y el Rhin más frÃo que nieve.
De esta tan crecida osadÃa de los hombres viene Séneca a conjeturar lo que luego pone, como el extremo a que ha de llegar, diciendo: Tras luengos años verna, etc., como está ya dicho.