Historia natural y moral de las Indias
Historia natural y moral de las Indias De la fundación de Méjico
Siendo ya llegado el tiempo que el padre de las mentiras cumpliese con su pueblo, que ya no podía soportar tantos rodeos y trabajos y peligros, acaeció que unos viejos hechiceros o sacerdotes, entrando por un carrizal espeso, toparon un golpe de agua muy clara y muy hermosa y que parecía plateada, y, mirando alrededor, vieron los árboles todos blancos, y el prado, blanco, y los peces, blancos, y todo cuanto miraban, muy blanco. Y admirados de esto, acordáronse de una profecía de su dios, que les había dado aquello por señal del lugar adonde habían de descansar y hacerse señores de las otras gentes, y llorando de gozo volvieron con las buenas nuevas al pueblo.
La noche siguiente apareció en sueño Vitzilipuztli a un sacerdote anciano, y díjole que buscasen en aquella laguna un tunal, que nacía de una piedra, que, según dijo, era donde por su mandado habían echado el corazón de Copil, su enemigo, hijo de la hechicera, y que sobre aquel tunal verían un águila muy bella, que se apacentaba allí de pájaros muy galanos, y que cuando esto viesen, supiesen que era el lugar donde se había de fundar su ciudad, la cual había de prevalecer a todas las otras y ser señalada en el mundo.
