Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania
Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania Un día yendo un amigo suyo a cazar puercos para comer, que hay innumerables alzados al monte, fue Lorenzo con él a caballo, con una desjarretadera y cuchillo, y hallando una gran manada de puercos, entráronse por el monte, que allá dicen arcabuco, donde por la espesura y matorrales se apearon de los caballos para seguir la caza. Los perros dieron en ella, y algunos de ellos saliendo a lo raso, se cebaron en acosar un bravísimo toro que andaba en una sabana o prado. Siguiéndolos Lorenzo, pensando batían la caza, se halló cerca del toro inopinadamente, y viéndose sin remedio le pareció más seguro esperarle que huir, y el toro que era feroz, se vino como un león para Lorenzo, el cual le hizo rostro con la desjarretadera y fue tan dichosa su suerte, ayudado de Nuestro Señor, que le metió el hierro por la espaldilla, dejándole muerto a sus pies, si bien Lorenzo no lo echó de ver luego, porque apenas le acometió cuando soltando el asta, dio a huir cuanto le fue posible, y viendo que el toro no le seguía, volvió el rostro y vio a su contrario tendido en el suelo. El compañero a cabo de rato, cuando se juntó con él, quedó admirado del peligro de que le había librado Nuestro Señor.
Otra vez, pretendiendo romper por un monte muy cerrado, se recostó sobre un gran tronco de árbol que estaba atravesado en el camino, y después reconoció que era una grandísima culebra, que las hay de inmensa grandeza en aquellas montanas.