Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania
Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania Desde la altura de este árbol pudo descubrir el contorno de aquella tierra, y al tino fue a salir al mismo valle que he dicho, aunque por parte diferente, de donde tornó a descubrir el río que dejo referido, y en él vio unas como pedrezuelas que relumbraban maravillosamente y no conociendo lo que eran (aunque a él se le daba poco de cualquier riqueza temporal), todavía quiso ver qué cosa era, y guardó algunas de extraña hermosura y lustre; unas eran muy coloradas, otras muy blancas; algunos que después las vieron, dijeron que eran rubíes y diamantes; otros dijeron que no eran piedras finas; en efecto, él no curó de averiguarlo, ni se le dio mucho por ellas.
Ya en este paraje se había acabado la montaña y todo era sabanas o prados, sin árbol ni sombra alguna, y como el sol era grande, ardía el campo reciamente, y así le era forzoso caminar de noche, y de día buscar alguna yerba más crecida en que echarse y pasar el calor, corto refrigerio para tan grande trabajo.
