Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania
Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania Los de la nao, viendo el desacierto que habían hecho y temiendo que llegando a Tierra Firme serían castigados por haberse hecho jueces sin serlo, acordaron dejar ir los del barco libremente, y así les volvieron su piloto, velas y timón, y les dieron algún matalotaje; y a Lorenzo, por grande regalo, cuatro o cinco racimos de plátanos verdes. Estos asados, eran toda su comida, y así le llevaron al barco, donde iba echado a un rincón, tan desfigurado, comido de mosquitos y lleno de mal olor por la parte de la llaga, que no había quien se llegase a él. Con todo eso se curaba con algunos trapos e hilas que metía en la llaga, y siempre la mano puesta sobre ella y echado de aquella parte; los otros dos compañeros heridos escaparon más bien librados, y así andaban en pie y con buen aliento.
De esta suerte siguieron su navegación en el barco los ocho compañeros, en la cual los sucedieron grandes infortunios, por llevar tiempos muy contrarios.
