Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania
Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania Lorenzo obedeció al Comendador, aunque con grande repugnancia de ir contra indios. Al fin le dieron las armas acostumbradas de arcabuz, espada, escaupil y capacete, y así salió en la compañía, donde le hicieron cabo de escuadra. El caudillo que llevaban era un hombre de bien y buen cristiano, y así a las primeras jornadas hizo una plática a los soldados, encargándoles no hiciesen mal a indio ninguno, y que mirasen que por los desafueros que habían hecho los españoles en los naturales había Dios castigado mucho aquella tierra, y otras razones en esta conformidad, con que Lorenzo se consoló harto.
Era el camino en todo extremo trabajoso, subiendo unas sierras altísimas y asperísimas, pasando muchos ríos, y gran parte del camino se iba por los mismos ríos arriba con el agua a la cinta por muchas leguas. Era la sierra tan derecha, que para bajarla se echaban sobre las rodelas, y así se dejaban ir rodando. Pasaron grandes ciénagas y pantanos, donde se atollaban hasta la rodilla, y a todos los trabajos excedía el continuo tormento de los mosquitos zancudos, que no les dejaban reposar un instante; y así, para poder dormir, se enterraban unos en el arena, dejando fuera el rostro, otros se metían en el agua hasta los pechos, arrimándose a un árbol. Duró este camino dos meses, hasta llegar a la población de indios, donde los enviaban.
