¿Puede pensar una máquina?
¿Puede pensar una máquina? De este modo, el problema queda dividido en dos partes: el programa infantil y el proceso formativo. Ambos estrechamente vinculados. No puede esperarse construir una buena máquina infantil al primer intento; hay que experimentar enseñando a la máquina, y comprobar si aprende bien. Luego puede probarse otra vez y ver si es mejor o peor. Evidentemente existe una clara relación por analogÃa entre este proceso y el de la evolución:
Estructura de la máquina infantil = Material hereditario
Cambios de la máquina infantil = Mutaciones
Selección natural = Juicio del experimentador
Sin embargo, es de esperar que este proceso sea más expeditivo que el de la evolución. La supervivencia del más apto es un método lento para valorar las ventajas. El experimentador, aplicando su inteligencia, debe ser capaz de acelerarlo. De igual importancia es el hecho de que no está limitado por mutaciones aleatorias. Si el experimentador descubre la causa de determinada debilidad, puede probablemente decidir el tipo de mutación que la mejore.