Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa Ya es de noche…¡Oh, cuán lentas van a deslizarse tus horas, noche inolvidable, noche suprema que precedes al dÃa tan deseado! ¡Pasad pronto, momentos adormecidos, olas espumantes, ráfagas de viento; pasad pronto! ¡Luzca en el cielo la soñolienta aurora, y contemplen al fin nuestros ávidos ojos el africano continente!…