Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa Porque no hay arreglo posible… Al ser de dÃa decamparemos: los soldados marcharán con sus tiendas a la espalda, provistos de raciones y con todo su equipo en las mochilas. Las acémilas nos seguirán con municiones y vÃveres, con hospitales y oficinas, botiquines y material de ingenieros… ¡O vencer o morir; o ganarlo o perderlo todo!… Tal será mañana nuestra situación. ¡O dormimos en las tiendas de Muley-el-Abbas, o vamos de cabeza al Mediterráneo!… ¡O mañana Tetuán es nuestro, o tenemos el trágico fin del ejército de D. Sebastián de Portugal!