La Alpujarra
La Alpujarra Por señas que el amo de uno de estos cortijos, hombre de felicÃsimas ocurrencias, cuando se cansa de estar solo, toca una bocina o caracol marino, cuyo son y significado, o sea cuya música y letra, conoce ya toda la comarca.
—Esta noche hay baile en el Cortijo de Los M… —dicen al oÃr aquella señal los moradores de los más apartados caserÃos.
Y todo el mundo se viste de fiesta; prepáranse cabalgaduras, y pocas horas después el Cortijo de Los M… se viene abajo de reales mozas, de arrogantes mancebos y del correspondiente Estado Mayor de padres y madres.
En cuanto al fandango que se baila en Murtas y sus cortijos, supera con mucho al de todos los pueblos inmediatos…
Primero: Por las bellas y complicadas mudanzas que se hacen durante la copla:
Segundo: Porque se baila, acompañándose con castañuelas, cosa rara en aquella región:
Y tercero: Porque la orquesta se compone casi siempre, no solo de guitarra, bandurria y platillos, como en el resto de aquellas tierras, sino también de violÃn…
El violÃn es tan familiar a los murteños como los alemanes del Norte.