La Alpujarra
La Alpujarra Habla don Miguel Lafuente Alcántara (Historia de Granada, tomo IV, cap. XIX).
«Las ventajas de los cristianos eran efímeras, y solo contribuían a exasperar más y más el ánimo de los rebeldes y de los que habían depuesto las armas bajo la buena fe de un salvoconducto. El gobierno de FELIPE II conocía el rápido vuelo de la insurrección y vacilaba sobre los medios de reprimirla, por las relaciones diferentes que le eran elevadas sobre su origen, y la conducta de las autoridades civiles y militares. Hubo quien opinase por la venida del mismo Rey a Granada; otros consideraron este viaje indigno de su grandeza, y entonces se acordó enviar al célebre D. JUAN DE AUSTRIA y reforzar el ejército con tropas más disciplinadas y numerosas.