La Alpujarra
La Alpujarra * * *
ABEN-COMIXA continuó, sin embargo (de acuerdo con HERNANDO DE ZAFRA, Secretario de los REYES CATÓLICOS), sembrando mayores recelos, augurios y amenazas en el ánimo de BOABDIL acerca de la suerte que le aguardaba en España; y entonces pidió este a sus Altezas permiso para ir a Barcelona a exponerles sus temores y sus agravios, así como a rogarles que no se le importunara en su pacífico retiro… Pero los REYES, atentos sobre todo a la razón de Estado cuya, moral sui generis no cae bajo mi jurisdicción, eludieron sutilmente el mandarle licencia, y le dijeron que les enviara en su lugar a su Visir ABEN-COMIXA, que para el caso era lo mismo.
Cayó en la red el antiguo Rey de Granada, y COMIXA partió para Barcelona, donde, sin credenciales ni poderes de su amo[12], aunque en nombre suyo, y sin que nadie se diese por entendido de aquella concertada informalidad, el pérfido moro otorgó con FERNANDO e ISABEL una Escritura pública, por la que BOABDIL y las princesas les vendían todos sus Estados y bienes patrimoniales en la cantidad de nueve millones de maravedises, obligándose a dejar la tierra de España para no volver más a ella…